Historia del Municipio

Hagamos un breve recorrido por los diversos acontecimientos que dieron lugar a la región donde hoy se asienta Apaseo el Alto.

El pueblo de Rahatzi "Pasar del Otro Lado" no aparece en los códices prehispánicos divulgados hasta la fecha. Apaseo el Alto es mencionado por primera vez el 27 de Noviembre de 1538, cuando el influyente español Hernán Pérez de Bocanegra recibió en merced tres molinos en lo que dijeron, llamaban Apaseo el Alto; ese mismo año había recibido del virrey Antonio de Mendoza la encomienda de la zona de Acambaro y los Apaseos.

En la relación geográfica de Celaya de 1580, se plasma la figura de una unidad productiva llamada Labor de Apaseo el Alto o Apaseo Arriba y como parte de las propiedades de la familia Pérez de Bocanegra y con una dependencia civil y eclesiástica del pueblo de Apaseo y después de la jurisdicción de Celaya.

Una vez otorgado el fundo legal en 1802, se trazaron las calles a cinta y cordel, cual era la costumbre para esas fundaciones; la superficie de las seiscientas varas por rumbo pronto se fraccionaron para los naturales, y los poseedores de pequeños solares comenzaron a hacer sus humildes moradas.

Ya con el nuevo nombre de San Andrés Apaseo el Alto, fue incorporado para efectos administrativos el entonces distrito de Celaya. En el siglo XIX se incorpora territorialmente a la entonces villa de Apaseo el Grande, y es hasta el 18 de Diciembre de 1947 por decreto de la Legislatura local, es concedida la categoría de municipio, con el nombre de Apaseo el Alto.

Época: 600-900 Época Prehispánica

Los pueblos se establecían generalmente a la ribera o inmediaciones de ríos, lagos, manantiales o arroyos, aprovechando la humedad provocada por estos, para el cultivo de maíz, chile, jitomate o calabaza, que representaban su alimentación básica. La vida sedentaria de nuestra región se inicio en el sureste de Guanajuato, en las lomas de los Valles Abajeños, aledaños a los ríos Lerma y Coroneo.

La población vivía de la economía agrícola, combinada con la pesca, caza y recolección, cuyos hombres recorrían vastos territorios en busca de alimentos y no estaban sujetos a pueblos permanentes. Los pobladores usaban sandalias, cintas y bragueros, se adornaban con brazaletes, collares y orejeras elaboradas con barro, piedras o conchas. Los hombres se pintaban el pelo de blanco y las mujeres de rojo; el cuerpo y la cara de blanco o negro.

Los pueblos sedentarios adquirieron un importante auge económico, lo que les permitió pasar del periodo agrícola al teocrático a través de un cambio político y social.

Durante el periodo de las comunidades agrícolas, el área central estaba localizada al sur del actual Estado de Guanajuato, al norte de Michoacán y del Estado de México. Después Guanajuato cambio su posición estratégica central, para ocupar un sitio fronterizo marginal.

En lo cultural dependían de Teotihuacan, sitio donde se recibían las ordenes de caciques y sacerdotes.

Para defender sus pueblos, terrenos, caminos y fronteras, establecieron puestos guerreros. El material preferido para la elaboración de sus armas fue la obsidiana.

Durante la decadencia del mundo teocrático (hacia el año 900), los pobladores de Guanajuato se liberaron del dominio teotihuacano para caer bajo el poder de los toltecas de Tula. Al derribarse el poderío Tolteca grupos numerosos de indígenas nómadas llegaron del Norte hasta las tierras del Bajío; a estos grupos de guerreros nómadas se les conoció como "Chichimecas".

Los Chichimecas se ocupaban de robar, saquear y matar en el territorio comprendido entre México y Zacatecas. Establecían sus moradas junto a sierras, en lugares ásperos y fragosos, que era donde se sentían mas seguros. Las armas utilizadas por estos eran arcos y flechas, para lo cual eran extremadamente diestros. El principal motivo de estos asaltos era el de obtener ropa, ya que las tierras que habitaban eran muy frías. No mataban ningún a mujer, en lugar de esto, las tomaban cautivas poniéndolas a su servicio.

Los Chicimecas gustaban de comer carne, principalmente ganado vacuno y, a falta de este, comían caballo y mulas.

En cuestiones de guerra, sacaban ventaja a los españoles por el hecho de que para pelear no necesitaban llevar consigo vituallas ni muchos aparatos de guerra, solamente arco y flecha. Donde quiera que llegaban hallaban de comer: raíces, yerbas, tunas y lechugillas (estas son maguey silvestre y mezquite).

Época: 1530-1564 Fundo

El reparto de territorio tuvo su origen en la conquista misma. Los territorios cedidos por Hernan Cortes a sus soldados fueron recompensa por los trabajos realizados durante la conquista y siempre estuvieron acompañados de indios para que trabajaran sus tierras. A su vez, la Corona Española pretendió evitar que la Nueva España desarrollara un modelo aristocrático rural similar al de España, intento frenar las desmedidas aspiraciones de los conquistadores tratando de implementar el régimen de la pequeña propiedad.

Entre los factores mas importantes que impulsaron la fundación de nuevos pueblos fue la minería. En busca de riquezas minerales, se desplazaron grandes contingentes humanos hacia zonas alejadas y despobladas, por lo que fue necesario construir un gran numero de caminos para su abastecimiento, así como para dar salida de los metales hacia España. Uno de esos caminos denominados "Calle Real" o "Camino de las Partidas" cruzaba por Apaseo el Alto (actualmente la Calle Juárez).

A partir de 1530, ante el crecimiento demográfico de la población indígena, la Corona Española trato de concentrar a los indios del campo en pueblos, con la finalidad de ejercer mayor control, así como facilitar su explotación y evangelización. Las mayores concentraciones se llevaron acabo durante los años 1550 a 1564 y 1595 a 1605, cuando murieron miles de indios a causa de grandes epidemias.

Para asegurar las posibilidades de subsistencia de las comunidades y protegerlas en contra de la expansión territorial de agricultores y ganaderos, se les concedió en 1567 el derecho legal sobre las tierras, aguas, montes y demás recursos naturales que estaban incluidos en un área de 500 varas (0.836 mts) a partir del centro del pueblo, hacia los cuatro puntos cardinales. A ese espacio vital se le llamo "Fundo Legal".

Posteriormente mediante ordenanzas de 1787 y 1795 se concedieron 100 varas mas, es decir se amplio el Fundo Legal a 600 varas (501.6 mts por rumbo). Quedo ordenado también que la mensura del mismo se hiciese de la siguiente manera: Una vez tomado un punto como el centro, deberían medirse 600 varas hacia los cuatro puntos cardinales y unirse al termino de estas con otras 600 varas de tal forma que resultara un cuadrado.

Las tierras otorgadas a los pueblos se distribuyeron de la siguiente manera: una parte se destinaba a lo que era el pueblo; para casas, huertos y solares; otra se reservaba para ejidos o áreas agrícolas y ganaderas de explotación común; una tercera parte para baldíos (montes, bosques, zacatales y otras zonas donde se criaban animales, frutas y plantas silvestres) que también eran de beneficio común y una ultima, la mas importante, se dividía en parcelas individuales para cada una de las cabezas de familia del pueblo. Sobre estas tierras explotadas familiarmente solo se tenia derecho de uso, no de propiedad plena.

El Fundo Legal debe entenderse como la mínima extensión que debía tener cada pueblo. También debe considerarse como el casco del pueblo, en el cual no estaban comprendidos los terrenos de labor designados para la subsistencia de los habitantes, ni los que poseían estos antes de ser reducidos a pueblos.

Época: 1538-1580 Mercedes Reales

 

Al concluir la conquista los españoles tuvieron que solucionar el suministro de víveres para la población blanca. Basándose en la institución del tributo, los españoles dejaron durante los primeros años el abasto casi exclusivamente en manos de los indios. En algunos casos las comunidades tributaban directamente a la Corona y se les conocía como "Bienes Realengos", en otros el derecho de cobrar fue cedido a particulares mediante la institución de encomiendas. En el municipio de Apaseo el Alto aun se conserva el nombre de uno de ellos "La Soledad del Realengo".
También se otorgaban mercedes para establecer unidades productivas especificas como por ejemplo, los molinos; así fue como le otorgaron a Hernan Pérez de Bocanegra las mercedes para establecer tres molinos de trigo en Apaseo el Alto el 27 de Noviembre de 1538 por ordenamiento de Antonio Mendoza.

El procedimiento para obtener una merced era el siguiente: el interesado formulaba una solicitud dirigida al virrey, especificando cuales eran las tierras o aguas que deseaba. De no existir ningún inconveniente relacionado con la persona, el virrey emitía una orden al alcalde de la zona donde se ubicaban las tierras o aguas solicitadas para que se realizara una investigación. Se citaba a un determinado numero de testigos, tanto indios como españoles y si no existía ningún impedimento para conceder la merced, el funcionario elaboraba un mapa detallado de la zona incluyendo ubicación de las tierras solicitadas, poblaciones circunvecinas y principales accidentes geográficos (ríos, montañas, caminos, etc.). El mapa se remitía junto con la aprobación del funcionario a la capital, para el virrey pudiera conceder la merced en nombre del Rey.

Casi todos los grande encomenderos aspiraban primero a obtener títulos de propiedad de sus tierras bien o mal habidas y luego a vincular sus propiedades a un nombre, a una casa, y si era posible a uno de los títulos nobiliarios. Así el Mayorazgo significaba el derecho español de progenitura, tanto del nombre como de la propiedad que se poseía.

El Mayorazgo al que pertenecían las tierras de Apaseo el Alto fue fundado por Don Hernan Pérez de Córdoba y Bocanegra el 14 de Octubre de 1564.

Hernan Pérez de Córdoba y Bocanegra murió en la Ciudad de México en 1567, pero no cesaría con su muerte la firmeza de sus dominios, los que recayeron en Nuño de Chavez, nuevo encomendero de Acambaro y los Apaseos.

Por otra parte el numero de españoles iba en aumento y la necesidades alimenticias crecían día a día, por esta razón, las autoridades novohispanas determinaron la formación de unidades productivas españolas, surgiendo así las primeras estancias de ganado y las labores; en 1580 nuestro pueblo se llamaba "Labor de Apaseo el Alto".

Época: 1546-1551 Camino Real

Con la llegada en 1535 del primer virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza, se consolido el sistema político novohispano. Durante el siglo XVI, las acciones de los virreyes dieron solidez a las fundaciones realizadas antes de 1535 y buscaron la expansión hacia el norte del territorio.
A los 3 años de la llegada del virrey, tuvo lugar la insurrección de los indios caxcanes, cerca de la actual Guadalajara; la amenaza fue tal que el virrey tomo el mando de la defensa y entre 1541 - 1542 en la batalla de Mixton, los españoles tuvieron su primera victoria contra los chichimecas. El repliegue de esta tribu dejo abierto temporalmente el camino que condujo en 1546 desde Guadalajara a la zona minera de Zacatecas.

El descubrimiento de las minas de Guanajuato hizo aun mas urgente la necesidad de construir caminos que conectaran las zonas mineras con las ricas zonas agrícolas de Mechoacán, sur de Guanajuato y Queretaro, por donde pudieran transitar los crecientes abastos de ganados de estas tierras. El camino que llevaba de México hasta Zacatecas fue llamado oficialmente "Camino Real de Tierra Adentro" y comúnmente camino México - Zacatecas.

Este camino fue el que al paso por los pueblos, villas y ciudades tomo el nombre de Calle Real. En Apaseo el Alto, el paso de este camino fue factor determinante para que el poblado tomara la dirección que actualmente tiene; el caserío se fue ubicando paralelamente a la Calle Real (ahora Juárez - Aldama). Esta calle estaba constituida en su mayoría de fincas, mesones, postas y albergues que utilizaban las caravanas para descanso y abastecimiento de víveres.

En 1551, el camino México - Zacatecas era ya muy transitado, convirtiendose en el punto focal de la atención de los virreyes cuando la explotación de las minas del norte fue puesta en peligro por los ataques de los chichimecas. En esta época fue cuando se consolidaron la gran mayoría de pueblos del bajío.

Época: 1735-1749 Epidemia

Dentro de los factores que influyeron en la disminución de la población india de la Nueva España, y el consecuente abandono de las parcelas por parte de los naturales, fue sin duda la gran incidencia de pestes que atacaron pueblos indígenas principalmente.
Abundan los testimonios sobre la epidemia Matlazahuatl entre 1736 y 1749. El pueblo de Apaseo el Alto, fue víctima (como muchas otras) de los patológicos efectos de la epidemia.

La epidemia Matlazahuatl o tifo exantemático, azoto al pueblo en 1735, repitiendose nuevamente en 1737. Los registros de defunción de pobladores de Apaseo el Alto entre mayo de 1735 y octubre de 1739 arrojaron un total de 97 defunciones entre niños y adultos fallecidos por esta causa.

Los testimonios de la época presentan resultados trágicos de la situación de los naturales: en muchos lugares la población se había reducido a menos de la mitad; otros poblados desaparecieron por completo y en algunos solo quedaban ancianos o familias enfermas que no podían cultivar la tierra.

Como es de imaginarse, los estragos producidos por la letal epidemia, eran devastadores, lo que también permitía que los pueblos sin cédula de fundación, fundo legal o vasta riqueza natural fueran presa fácil de los conquistadores españoles.

Época: 1802 Fundación del Pueblo

En 1785 se presento una de las sequías mas severas de que se tenga noticia; todo era tensión y zozobra, algunos indígenas desesperados por no poder conseguir maiz ni comprado, quemaron las trojes y graneros de algunas haciendas. Los indios que ya habia agotado sus escasas reservas alimenticias y economicas, comenzaron a vender sus bueyes, sus arados, su tierra hasta quedar en la miseria y por si fuera poco tambien comenzaron a morir y escasear los animales. Los campos, los caminos y las ciudades fueron invadidos por miles de hombres hambrientos.

Los delincuentes comenzaron a proliferar y organizarse en cuadrillas de temibles bandoleros que asaltaban los caminos, las haciendas, los pueblos y las minas; ni las luces del día impedían los asaltos; ni los sagrados templos se escapaban de las fechorias. Muchos pueblos quedaron abandonados cuando no tuvieron de que mantenerse o no habían hombres que llevaran el sustento a la familia . Familias enteras vivían de frutas y raíces silvestres habían retrocedido muchos años, pero ahora no eran dueños de la tierra.

La actitud asumida por Basilio Juan y el resto de la Cuadrilla Grande no fue la de abandonar el lugar que en ese momento habitaban (las inmediaciones de la Presita), pues por el contrario, en 1783 reclamaron las tierras de su antiguo pueblo de San Andrés Apaseo el Alto y las aguas de sus múltiples manantiales y lo que menos le importaba era enfrentarse al apoderado del Marques de Belgida o al mismo propietario del Mayorazgo.

En el año de 1785 se recluyo en la cárcel de Apaseo al indio de nombre Bacilio Juan a fin de tomarle declaración sobre un pleito por las aguas de los manantiales de la cañada de Apaseo el Alto y los Ates.

Tomando en consideración el testimonio de las fuentes históricas consultadas y no sin antes aclarar que la existencia de un pueblo desde antes de la llegada de los españoles no implicaba una existencia jurídica conforme a las leyes vigentes de la época, sino hasta el momento en que las autoridades virreinales autorizaban mediante una Cédula Real, un Decreto o un Despacho la fundación de un pueblo, hasta entonces se declaraba jurídicamente existente.

Al pueblo de Apaseo el Alto se le dieron el 8 de Noviembre de 1802 las seiscientas varas por cada rumbo que señalaban las leyes de la materia, equivalentes al fundo legal y desde esa fecha el pueblo de indios recientemente dotados de esa porción territorial existía jurídicamente de acuerdo a la usanza novohispana.

Fue a partir de esta fecha que nuestro pueblo se supo libre, soberano e independiente, fruto del esfuerzo continuo y sin descanso de las gentes que nos heredaron la maravillosa tierra que ahora disfrutamos.

Época: 1802-1881 Crisis

El movimiento de compras de maíz en las trojes de las haciendas durante los meses que seguían a las cosechas (diciembre - marzo), las ventas caían a un nivel mínimo, debido a que en esos meses la población se abastecía de sus propios productos. Sin embargo de mayo a noviembre la situación se transformaba; a partir de mayo la incapacidad de la escasa o nula producción para abastecer la troje familiar durante el resto del año, el carácter insustituible del maíz en la dieta de la población india, mas la trampa premeditada de los hacendados que se negaban a vender mas allá de un mínimo con el objeto de elevar los precios: como resultado de esto, cuando la demanda era mayor, los precios también eran mas altos.

Ante estas condiciones agrícolas y agrarias, el pueblo de Apaseo el Alto dependía del fruto de su trabajo en las haciendas, los habitantes mas prósperos habían instalado a la vera del Camino de las Partidas - Calle Real - algunos Mesones, Postas, Fraguas, etc., para dar servicio a las caravanas que transitaban tan importante camino. En 1802 y 1810, muchas caravanas pasaron por el camino de la plata; por tan importante sendero debieron pasar algunos criollos de ideas independentistas, que con sus ideas liberales y la miseria de los pobladores, poco a poco debió ir influyendo en el animo de los principales del lugar.

En 1810 los meses previos al estallido del pueblo de Dolores, existía entre los indios el deseo de recuperar sus tierras; los criollos ansiaban el poder; la independencia fue criolla por excelencia, pues solo aprovecharon el grito ahogado de los despojados, de muchos años de dominación hispana y con la promesa de restituirles sus antigua propiedades, muchos de nuestros naturales debieron sumarse a la lucha con la ilusión de un futuro mas halagador que su pasado.

Consolidada la Independencia el pueblo de Apaseo el Alto vivía en apremiante miseria; los únicos que gozaban de una aparente bonanza eran los altos funcionarios de la iglesia. El humilde poblado, carente del recurso agua y tierra, con una escasa población económicamente activa no tenia iglesia como los pueblos vecinos, pero si una Casa del Diezmo, que cobraba puntualmente las obvenciones eclesiásticas, al indio se le seguía exigiendo tributos mientras el clero esta exento de contribuciones.

El Templo de San Andrés había sido construido entre 1825 y 1874, año en que lo recibió don Jesús Narvaez prácticamente terminado.

Durante la época de la Reforma se quiso ayudar a las clases mas desposeídas, principalmente a los indios, para lo cual se dio una circular de 9 de Octubre de 1857, en la cual las autoridades darían títulos de propiedad sin costo algunos, respecto a los bienes rústicos cuyo precio no fuera superior a los doscientos pesos. Cualquier autoridad podía dar el titulo, los gastos eran por cuenta del Estado; pero lo que sucedió en la practica fue que el indio al no entender el complicado procedimiento y la serie de requisitos para obtener el titulo, se abstuvo de solicitar la propiedad y como casi nadie lo tenia los acorazados terratenientes tuvieron en la propiedad no amparada por su debido titulo un botín jugoso y lucrativo.

La precaria condición en que vivía la gente de Apaseo el Alto les hizo pensar en la autonomía, pero para aspirar a ella necesitaban primero recobrar las tierras ilegalmente arrebatadas a sus ancestros; poseer el agua de sus manantiales, tener sus propias autoridades indígenas y lo demás vendría por si solo.

En 1881 se inicio el Registro Civil, pero la dependencia política de Apaseo seguía prevaleciendo. La pobreza era el común denominador de sus habitantes, pero con un enorme afán de progreso y de una religiosidad desmedida.

Época: 1892-1905 Lucha por el Agua

Había para la conducción de agua un acueducto de madera que año tras año tenia que ser reparado o reconstruido, pues en las avenidas de consideración se destruía parcial o totalmente causando serios daños a los reducidos recursos del pueblo. Para evitar tales daños se planeo hacer una obra de mampostería y para que hubiera sobra de formalidad solicitaron al I Ayuntamiento de Apaseo el permiso para cambiar la materia del acueducto.

En el año de 1892 los vecinos de Apaseo el Alto encabezados por don Leonardo Mendoza iniciaron las obras de mampostería, pero el Sr. Francisco González de Cosio Gobernador de Queretaro y dueño de la hacienda de San Cristóbal mando suspender la obra, aprehendiendo al líder de los naturales.

Ese mismo año Francisco González de Cosio y el Coronel Rivas construyeron los túneles y lumbreras para llevarse el agua de la Presa de Mandujano, El Tajo y otros manantiales a su hacienda de San Cristóbal y se introdujo el agua azul al pueblo.

El 13 de Octubre de 1902, Francisco González de Cosio se dirigió al Ayuntamiento de Apaseo el Alto para inconformarse de la resolución dada en favor de nuestras gentes con respecto a la construcción del acueducto, señalando desacato a la Autoridad Judicial puesto que aseguraba poder probar la supuesta propiedad que tenia la hacienda de San Cristóbal sobre las aguas de los Manantiales.

Sin amedrentarse los pobladores de Apaseo el Alto por la influencia política del propietario de la hacienda, se dirigieron el 25 de Octubre de 1902 al Gobernador del Estado de Guanajuato para solicitarle la pronta resolución sobre los derechos del agua. En vista de las desaveniencias por el agua entre ambos litigantes, el Gobierno del Estado solicito al Sr. González, Jefe Político de Apaseo, un informe por escrito de todos los antecedentes del caso, en un documento fechado el 31 de Diciembre de 1902.


Viéndose en desventaja ante la determinación del Ayuntamiento de Apaseo y del Gobierno del Estado, el Sr. Cosio presento un ocurso de fecha 18 de mayo de 1903. El Gobierno del Estado en 27 del mes de Julio de 1903 dicto la sentencia de que; revocaba el acuerdo de 4 de Diciembre de 1902 en que aprobó la nueva construcción de un puente o pasamano; y en consecuencia no podían usar los vecinos de Apaseo el Alto el acueducto de cal y canto o ladrillo que se les había concedido hacer, por tal motivo debían reponer las canoas tal y como existían para conducir el agua a sus terrenos.


El asunto se turno al Supremo Tribunal de Justicia de la Nación, quien una vez analizando, tomaron la determinación final. Confirmaron la sentencia definitiva que el 5 de diciembre de 1903 había pronunciado el C. Juez del Distrito del Estado de Guanajuato, así mismo amparaba y protegía a Leonardo Mendoza, y a los demás signatarios, de la demanda de Amparo, contra el acuerdo que había tomado el ejecutivo del Estado el 27 de Julio 1903 que decretaba que los vecinos de Apaseo el Alto no usaran el acueducto de cal y canto o ladrillo que se les había concedido.

La solicitud de amparo interpuesta por el Ing. González de Cosio y el ocurso presentado por los pobladores de Apaseo el Alto tuvo su respuesta el 26 de mayo de 1905. Fue así como se termino el litigó por el agua; un litigó que jamás doblego a nuestros antepasados y que sin duda es un ejemplo a seguir por los presentes y futuras generaciones de nuestro pequeño pueblo.

Época: 1926-1929 Revolución Cristera

La iglesia no solo fue desposeída de sus bienes, sino que el Estado la restringió para impartir la educación, la incapacito para administrar cementerios y al instituir el matrimonio civil se le descarto para manejar ese vinculo, a fin de restarle influencia sobre la familia. Estas reformas llevaron a declarar formalmente la separación entre Iglesia y el Estado el 12 de Julio de 1859

Con la Revolución de 1910, las divergencias que durante mas de 40 años parecían relajadas se volvieron turbulentas cuando Venustiano Carranza manifestó su intención de forzar las Leyes Anticlericales. El 27 de julio de 1914 entro por primera vez el ejercito de Carranza al pueblo de Apaseo el Alto y saquearon la iglesia de San Andrés.

Proclamada la Constitución de 1917, en pleno Reparto Agrario, el clero arribo de nueva cuenta a la vida política, criticando ante todo el contenido de los artículos 3o. y 13o., cuyo desacato le valió el destierro de varios obispos.

Después de muchas desavenencias entre la Iglesia y el Estado, el 27 de enero de 1926 se inicio uno de los movimientos que dejo una de las heridas mas sangrientas en la historia de México; un movimiento que prevaleció entre 1926 y 1929 y al que popularmente se le llamo "La Cristiada".

Al grito de ! Viva Cristo Rey ! se sumaron algunos de los pobladores de Apaseo el Alto, muchos de ellos, aquellos a quienes la Iglesia había persuadido de que el ejido, el reparto agrario era un movimiento comunista, contrario a la Ley de Cristo.

Al mismo tiempo muchos otros pobladores que participaron en el movimiento cristero, estaban aun inconformes con la casi nula solución que la Revolución de 1910 había dado a sus problemas ancestrales.

Época: 1930-1936 Camino a la Emancipación

La década de los 30's fue particularmente valiosa para nuestro pueblo. Pacificada la región y dotada la comunidad de un ejido; dueños del agua de sus manantiales, cuyos litigos eran ahora entre ejidatarios y pequeños propietarios; la horticultura floreciente y aunque con limitados recursos, un grupo de vecinos interesados en el progreso de la población, integraron una Junta de Mejoras para promover la atención de las necesidades de la Delegación. Grandes promotores fueron J. Ascensión Mendoza, Vicente Mendoza Esteves, Carlos Arteaga Saavedra, Juan C. Tinajero, J. Carmen Aguilar, Alberto Ruelas, Joaquín López Toledo, etc...

Durante el periodo de Administración Municipal 1931 - 1932, el Presidente Municipal Ramón Jiménez Tapia, intento cambiar la denominación de nuestro pueblo, arrebatarle su auténtico nombre de Apaseo el Alto por el de Villa Tresguerras, denominación que jamás fue aceptada por los pobladores.

Los años de 1934 y 1935 fueron de mucha efervescencia en la antigua Delegación Municipal; las carencias de trabajo, salud, seguridad, obra social, así como falta de vías de comunicación con las ciudades mas importantes de la región, fueron bandera de una generación de Apaseoaltenses que querían el desarrollo de su terruño.

El embellecimiento de la plaza era clamor general. El Gobierno del Estado había donado de arbotantes para la iluminación del jardín y los pobladores de Apaseo el Alto solicitaron al Ayuntamiento de Apaseo una partida de $192.40 para la colocación de los mismos, solicitud que fue denegada. Ante las reiteradas negativas y falta de apoyo de la Cabecera Municipal, en 1934 se integro por primera vez un Comité Pro-Emancipacion presidido por don Vicente Mendoza Esteves y secundado por don Joaquín López Toledo.

Después de algunos pequeños logros, el Comité se entrevisto con el Lic. Agustín Lanuza para solicitar asesoría sobre el tramite a seguir, y quien aconsejo: elaborar un proyecto para la circunscripción municipal, levantar un censo de población y dirigir un memorial a Gobierno del Estado con la mayor cantidad de firmas posibles. Para el 23 de diciembre de 1934 el Comité había cumplido al pie de la letra las recomendaciones.

Una de las acciones mas importantes que emprendieron los pobladores de Apaseo el Alto fue demostrar al Gobierno del Estado la capacidad económica necesaria para sostenerse como Municipio libre, para lo cual lograron instalar en la Delegación Municipal una Oficina Auxiliar Recaudadora, y en virtud del éxito de la misma, vinieron las zancadillas de la Cabecera Municipal para que no se consiguieran los nobles anhelos.

Por conducto del Diputado Local por Celaya, Sr. Daniel Ángel Ortega, el Comité hizo llegar la petición formal al Gobernador para la creación del nuevo Municipio de Apaseo el Alto. Una de las cuestiones mas importantes que inquietaban a Gobierno del Estado para acceder a dicha petición era la incertidumbre sobre si el municipio de Apaseo seria autosuficiente sin las aportaciones del nuevo municipio, como también si el nuevo municipio seria capaz de lograr una recaudación para sostenerse y consolidarse.

En vísperas de las elecciones para diputados federales, se invito al Gobernador a nuestra población, ocasión que aprovecharían para reiterarle el deseo ciudadano de crear un nuevo municipio. A pesar de que el Gobernador no pudo asistir, le fue enviada con sus representantes una serie de razonamientos por los que el pueblo solicitaba la emancipación del antiguo pueblo de San Andrés Apaseo el Alto.

La respuesta de Gobierno del Estado fue inmediata. Por medio de un decreto se ordenaba que Apaseo el Alto y nueve localidades mas del Estado recibirían el beneficio de una red de Agua Potable, sufrada en su totalidad por el Estado y la Federación. Con el propósito de darle seguimiento y colaborar en su construcción, el 18 de mayo de 1935 se integro la Junta de Aguas Potables constituida por Vicente Mendoza Esteves como Presidente, Joaquín López como secretario y Antonio Herrera como Tesorero.

La obra se inicio casi de inmediato; se construyo un deposito mas grande en los Ates, se hicieron las cepas para la tubería y se interconecto la red de 4"; se construyo el deposito en el solar conocido como El Calvario y se construyeron hidrantes públicos en lugares estratégicos de la población y una vez terminada la obra, el 21 de Abril de 1936 se integro una Junta de Aguas Potables integrada por Vicente Mendoza, Antonio Serrano, Joaquín López, Antonio Herrera y Canuto García para reglamentar la distribución del agua.

Entre 1935 y 1937 se realizaron obras de gran trascendencia para el poblado; sus habitantes eran eminentemente agrícolas y la alfarería su otro punto de apoyo. Algunas de las obras realizadas fueron : Pavimentación de 180m2 de banqueta en el Jardín Principal, Construcción e instalación de bancas para el Jardín, Compra de Materiales par instalación de arbotantes en el Jardín, Empedrado en calle Juárez, Pavimentación de Calle Allende, Pavimentación de Calle del Arco, Reconstrucción de Muros del Panteón, Reconstrucción de trechos en calle 5 de Mato, etc...

La aportación de los vecinos fue de $1,251.91 pesos, cantidad que para la época era una fortuna, sin contar el trabajo no retribuido como el acarreo de piedra, tierra, faena de peones y otros.

Época: 1941-1942 Carretera Panamericana

Algunos países del Continente Americano planearon la construcción de una carretera para interconectarse vía terrestre; parte del compromiso de cada gobierno era el construir en su territorio la porción del proyecto que le correspondiera, la obra se llamaría Carretera Panamericana.

El proyecto de la Carretera Panamericana significaba para el continente el sueño de Bolívar de tener una América Unida; para los Estados Unidos significaba el rápido abastecimiento desde el cono Sur, pues estaba padeciendo los estragos de la Segunda Guerra Mundial; para México significaba el crecimiento continuo de turistas desde ambos extremos del continente y para Apaseo el Alto, representaba el progreso y su aparición en todas las modernas cartografías.

El Gobierno Federal al planear la carretera en su tramo Queretaro-Celaya tenia tres alternativas para fijar el trazo: el primer proyecto contemplaba una línea recta entre las dos ciudades, atravesando las cercanías de la loma de San José Agua Azul; otro mas era un trazo paralelo a la línea del ferrocarril y la tercera opción, que consideraba el paso por El Pueblito y Apaseo el Alto.

Los habitantes de Apaseo el Alto, en un intento por conseguir el beneficio de una ruta de comunicación de tal magnitud nombraron un Comité presidido por don Vicente Mendoza Esteves y el profesor Joaquín López Toledo, cuya función seria promover ante las autoridades correspondientes el paso de la carretera por el pueblo.

Con el apoyo solicitado a distintas personalidades y entidades, se integro una Comisión para entrevistarse con el Gobernador de Guanajuato y solicitar oficialmente el paso de la Carretera por Apaseo el Alto. En dicha entrevista se determino que la carretera se haría por Apaseo el Bajo y solo podría desviarse de ahí a Apaseo el Alto para seguir la ruta señalada, en el caso de que se ayudara al Gobierno de Guanajuato para cubrir la cantidad de $ 210,000.00 (Doscientos diez mil pesos), en que se estimaba la diferencia de costo, para lo cual deberían contribuir proporcionalmente, Gobierno del Estado de Guanajuato, Gobierno y Comercio del Estado de Queretaro, vecinos de Apaseo el Bajo y vecinos de la región de Apaseo el Alto, declarando categóricamente que si no se daba dicha aportación no habría carretera por Apaseo el Alto, fijando un plazo de diez días para que se le resolviera.

La construcción de la Carretera Panamericana ubico a nuestro pueblo en una posición estratégica muy favorable; durante mucho tiempo la comunicación dependía solo de caminos vecinales, intransitables en épocas de lluvias y con el paso de tan importante vía la comunicación y el desarrollo estaba casi garantizado.

Época: 1946-1947  Fiebre Aftosa

En 1946 se diagnostico en el Estado de Veracruz una enfermedad llamada Fiebre Aftosa; una enfermedad altamente contagiosa de los animales de pesuña hendida, domésticos y salvajes, caracterizada por la formación de vesículas en el hocico, ollares, patas y ubres de los animales afectados, la mobilidad era alta y la mortalidad baja, pero las secuelas incidían enormemente en la producción y en la fuerza de trabajo.

Las autoridades sanitarias de los Estados Unidos preocupados de que el agente etiológico rebasara sus fronteras, ofrecieron ayuda al Gobierno Mexicano para erradicar la epidemia; por lo que el 2 de abril de 1947 se estableció la Comisión México - Americana para la erradicación de la Fiebre Aftosa.

La Comisión integraría Comités en las distintas localidades del país para atacar la enfermedad mediante la inspección, cuarentena y sacrificio de animales externos, así como la desinfección de instalaciones.

Apaseo el Alto con su Carretera Panamericana recientemente inaugurada; su antiguo Camino Real y caminos vecinales con gran cantidad de bueyes que jalaban todo tipo de carretas y la utilización de esa misma especie en todas las labores agrícolas, fue elegido como una de las poblaciones en que las medidas serian irremediables .

El 15 de marzo de 1947 (días antes de que se creara el organismo a nivel nacional) se integro en Apaseo el Alto el Comité de Defensa contra la Fiebre Aftosa, cuya responsabilidad recayó en don Carlos Arteaga como Presidente, Joaquín López como Secretario y Vicente Mendoza como Tesorero. Los trabajos del Comité se iniciaron de inmediato.

En informes presentados al Gobierno del Estado por el Comite encabezado por don Carlos Arteaga, el 28 de marzo, 4 y 30 de abril y 4 de mayo de 1947 se daban cifras exactas. En Apaseo el Alto se sacrificaron 711 bovinos y se embarcaron con rumbo desconocido 860 caprinos; en San Bartolo murieron 354 bovinos y 598 caprinos fueron embarcados; un total de 2523 cabezas de las cerca de un millón que se sacrificaron a nivel nacional.

Cuando se inicio la ejecución de los animales, el precio pagado para animales de trabajo de primera y vacas fue de $60 y $75 pesos, cuando su valor real oscilaba entre los $100 y $325 pesos aproximadamente.

La cuestión agrícola era por supuesto de negro porvenir, pues en documento de fechado en 30 de abril, las autoridades señalaban que un total de 2740 hectáreas de Apaseo el Alto y zona de influencia dejarían de sembrarse como consecuencia secundaria de la epidemia.

Cuando se dio por concluida la campaña de erradicación, los comerciantes de ganado se dieron a la tarea de conseguir en los Estados del norte del país, ganado mular para sustituir a los bueyes sacrificados. El ganado traído era de alzada muy alta, en estado semisalvaje, algunos no muy jóvenes, lo que impedía su utilización inmediata en las labores del campo, pero a final de cuentas era la única opción.

Época: 1947-1948 Un Nuevo Municipio 

Habían transcurrido 13 años desde la integración del 1er. Comité Pro-emancipaciòn de Apaseo el Alto, y aunque en mas de una locación se habían recabado las pruebas que solicitaban para demostrar la autosuficiencia del proyecto de nueva municipalidad, los miembros del Comité veían con frustración la inestabilidad política en el Gobierno del Estado que era el principal obstáculo para la autorización del Municipio numero 46 de Guanajuato; cuando un Gobernador había sido prácticamente convencido, era sustituido por un interno y así se repetía una y otra vez. Entre 1934 y 1947 hubo en nuestra Entidad un total de 10 gobernantes.

En 1947 habiendo sido desconocido el Sr. Niceforo Guerrero como Gobernador del Estado y nombrando en su lugar el Lic. J. Jesús Castorena, quien venia de la Ciudad de México y se suponía sin tantos compromisos políticos con los grupos gobernantes que le antecedieron. Los Miembros del Comité Pro-Emancipacion presentaron al mandatario una crónica de la petición que durante años venían manifestando.

Tras un citatorio de Gobierno del Estado, los miembros del Comité acudieron al Palacio de Gobierno de la Ciudad de Guanajuato, lugar en el que imperaba una gran incertidumbre en torno al futuro de los Apaseos, pues seguía prevaleciendo la idea de que al seccionar el Antiguo Municipio de Apaseo, se daría lugar a dos municipios pobres.

Horas de incertidumbre, de un constante ir y venir de los Diputados locales por los pasillos, hasta que el mandatario estatal los llamo para comunicarles que había sido aprobada la creación del nuevo Municipio de Apaseo el Alto.

Una Comisión integrada por don Vicente y Pedro Mendoza Esteves y Joaquín López se trasladaron a Celaya para que, en compañía de los señores Alfonso Oliveros, José Estrella y José M. Manriquez definieran los limites de las dos municipalidades y señalarlas en el Decreto respectivo.

Los de Apaseo querían que Apaseo el Alto comprendiera desde este poblado hasta Jerecuaro, en respuesta, los del naciente municipio propusieron que fuera la vía del ferrocarril la que sirviera de limite municipal. Finalmente quedaron definidos los limites de cada municipio, San José Agua Azul y San Pedro Tenango, antiguos colaboradores en obras proyectadas por gentes de nuestro pueblo quedaron como parte de un municipio del que nunca habían recibido nada.

Cumplidos todos los requisitos de Ley, se publicó el Decreto Numero 18 de fecha 18 de diciembre de 1947, la creación del Nuevo Municipio de Apaseo el Alto. El Decreto en su Articulo 1o. decía textualmente: "A partir de la publicación del presente decreto, se eleva a la categoría de Municipio la fracción del actual Municipio de Apaseo, conocida con el nombre de Apaseo el Alto, cuyos limites serán los siguientes: Canoas de Arriba, La Presita, Sabino, Marroquín, Llanito y Calichar".

El 1ro. de Enero de 1948 fue una fiesta cívica para los pobladores del Municipio de Apaseo el Alto. Después de unas elecciones en las que se había presentado como candidato único, el Sr. Pedro Mendoza Esteves tomo posesión como Presidente Municipal.

El primer obstáculo que tuvo que enfrentar el Presidente Municipal fue sin duda la falta de edificio en el que deberían radicar los representantes del Ayuntamiento, para lo cual los miembros del Comisariado Ejidal proporcionaron el edificio de su Cooperativa, un edificio que se tuvo que amueblar, cambiar puertas y ventanas, pintar y acondicionar el Salón de Cabildos.